Miembros de la organización Greenpeace se han movilizado para cerrar varias estaciones de servicio de la firma British Petroleum (BP) en Londres, Inglaterra para pedir a la empresa que adopte políticas energéticas más ecologistas.
Con motivo de la publicación de los resultados de BP, Greenpeace ha informado de que los ecologistas detuvieron el flujo de carburante al activar los interruptores de seguridad y retirarlos después para impedir el funcionamiento de las estaciones de servicio.
Según Greenpeace, la cantidad de gasolineras cerradas fueron cincuenta, aunque para BP fueron doce.
El grupo indicó que la protesta tiene como objetivo presionar al próximo consejero delegado de BP, Bob Dudley, que cambie la actitud de su predecesor, Tony Hayward quien, según Greenpeace, estaba "obsesionado con fuentes de petróleo de alto riesgo e imprudentes para el medio ambiente".
"Con Tony Hayward la compañía retrocedió, exprimiendo las últimas gotas de petróleo en lugares como el golfo de México, las arenas de alquitrán de Canadá e incluso el frágil desierto del Ártico", ha señalado el director ejecutivo de Greenpeace, John Sauven.
"Hemos cerrado todas las estaciones de servicio de BP en Londres para darle al nuevo jefe la oportunidad de presentar un plan mejor", puntualiza. (elmundo.es)